dilluns, 21 de gener de 2013

¡No disparéis contra Caperucita!

  Julián Ibáñez

Cruz Fierro trabaja en la recogida de algas marinas cerca de Almeria. El trabajo es duro, pero està bien pagado. En una inmersion Fierro encuentra un cadáver de un hombre con un arpón clavado en la espalda y atado a una traviesa de hormigón. Sale a la superficie y, sorprendido, comprueba que el patrón de su lancha recibe la noticia del macabro descubrimiento y decide regresar a tierra sin tomar otra medida que dejar una boya para señalar el lugar del hallazgo.

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